¿CÓMO ELEGIR EL MEJOR CALZADO ESCOLAR PARA NUESTROS HIJOS?

Hay que tener en cuenta que el calzado estará en los pies de nuestros hijos por 5 horas o más, por lo que elegir un buen zapato es fundamental para no provocar dolores en las piernas, hongos, uñas encarnadas e incluso deformaciones.

Cuando la tarea sea comprar el calzado escolar de nuestros hijos, debemos tener en cuenta estas recomendaciones, sería muy beneficioso para comenzar el año con “Buen Pie”.
  • El calzado escolar debe proteger el pie y durar todo el año. Lo ideal es que sean cerrados y con arco.
  • Lo mejor es llevar al niño y comprar el calzado luego de todo un día de actividad. Ya que el pie estará más hinchado. Siempre hay que probárselo con medias.
  • Medir ambos zapatos y permitir que caminen un buen tramo dentro de la tienda
  • Debe ser de cuero suave (el cuero permitirá una adecuada respiración y mayor adaptabilidad), no deben oprimir el pie, pero tampoco deben ser muy grandes, ya que pueden generar deformaciones óseas y articulares.
  • Las puntas deben ser amplias, para que los dedos estén cómodos y no se produzcan malformaciones de los mismos.
  • La suela debe ser de goma, no de plástico, y la lengüeta debe ser acolchada.
  • El talón debe ser firme (pero no duro), para evitar malas posturas.
  • Las costuras deben ser parejas, si hay alguna protuberancia, seguramente lastimarán el pie del niño.
  • Tocar la punta del zapato y comprobar que el dedo mas largo (que no siempre es el dedo “gordo” o pulgar no toque la punta).
  • El zapato debe ser utilizado para el colegio, no para realizar deportes u otra actividad.
  • Los ojales por donde pasarán los cordones deben ser metálicos, para evitar que se rompan cuando ajustamos el calzado.
  • El zapato debe ser bajo, es decir, evitar el tipo botita, ya que dificulta el libre movimiento del tobillo.
  • También es importante que los niños comprendan el esfuerzo que hacen los padres por darle el mejor calzado posible, por lo que sería importante enseñarles a ellos el buen mantenimiento de los mismos, como lustrarlos, higienizarlos e inclusive cuidarlos de no mojarlos o hacer deportes con ellos.